La Cinemateca Distrital de Bogotá como una alternativa naranja - Houscript

La Cinemateca Distrital de Bogotá como una alternativa naranja

Recientemente, la economía naranja ha recibido bastantes críticas por parte de la opinión pública, la gran mayoría de ellas por la mala organización y patrocinio que se le viene dando desde el Ministerio de cultura. No obstante, hace menos de dos meses se inauguró un proyecto de color naranja en Bogotá, la cinemateca distrital.

Y es de color naranja porque concede la posibilidad no solo de disfrutar del fascinante plan de ver películas, sino que además nos permite apreciar de todo tipo de cine, bien sea contemporáneo, clásico, cine arte, local, internacional. La economía naranja nace como una iniciativa del gobierno para promover nuevos emprendimientos relacionados con el arte y la cultura.

En este caso, la industria audiovisual colombiana fue la más beneficiada con la nueva cinemateca de Bogotá, pues las nuevas producciones locales tienen más posibilidades de exhibición que en meses pasados. Tal como lo ha dicho el crítico de cine, Pedro Adrián Zuluaga para la revista Arcadia, “Las cinematecas juegan un rol crucial para consolidar el cine local y nacional de sus respectivos países”.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by sitioleedor (@sitioleedor) on


La historia de la cinemateca se remonta al 11 de abril de 1971, por el entonces alcalde de turno, Carlos Albán Holguín. Su ubicación se instaló en la sala Oriol Rangel del Planetario distrital, aún no contaba con una sede propia, y su primera directora fue Isadora de Norden, quien junto a Francisco de Norden y Hernando Valencia Goelkel se encargaron de consolidar este espacio como un aglutinante de la cultura nacional. Hasta que, en 1976, contara con una sede propia ubicada entre la carrera 7 entre calles 22 y 23, la cual hasta hace unos meses seguía siendo la sede de la misma.

Desde sus inicios se proyectaron distintos filmes de escuelas de todo el mundo como del cine clásico francés, de la edad de oro, las películas más representativas del expresionismo alemán, entre muchos otros. Actualmente, fiel a su antiguo propósito, la Cinemateca llega reformada y con una nueva sede que se encuentra sobre la Carrera 3 No. 19 – 10, justo en el centro de la capital. Un edificio distinto y moderno a la arquitectura de la ciudad, donde se puede vivir una nueva experiencia con una amplia oferta cultural que va desde talleres, ciclos de cine, festivales, hasta muestras de fotografía y arte temporales.

Esta vez, no solo cuenta con varias salas de proyección, sino que además ofrece a su público distintos espacios para exhibir otras expresiones artísticas como: una Galería que es el espacio pensado para exposiciones de arte temporales. Otra zona conocida como Ecosistema digital que está compuesta salas y laboratorios propuestos para la experimentación digital; y la Biblioteca de cine y medios audiovisuales BECMA dispuesta para la consulta de la historia audiovisual, junto con una bóveda dispuesta para el almacenamiento del material fílmico y audiovisual.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by Secretaría de Cultura Bogotá (@culturaenbta) on


Las industrias creativas son el foco de atención de la economía naranja, y una de ellas es la industria audiovisual. La apuesta por la nueva cinemateca distrital pareciera ser una gran alternativa para facilitar la exhibición de producciones audiovisuales colombianas.

También, las exenciones tributarias que ofrecen los distintos proyectos de ley impulsados desde el ministerio de cultura, como por ejemplo la Ley del cine, permiten a la industria dar pasos agigantados  hacia su desarrollo tanto creativo como comercial.

La cinemateca es un espacio que permite posicionar las producciones locales y darle un gran empujón a este gremio de creativos en los mercados audiovisuales a nivel internacional. Iniciativas como estas son las que necesitan las distintas industrias creativas. Y de eso se trata la reflexión, ¿por qué no pensar en una gran remodelación de la biblioteca nacional?, para potenciar la literatura colombiana, o ¿por qué no crear una Galería de arte moderna? En fin, ¿Por qué no pensar en la estructura de todos estos proyectos que quieren impulsar la famosa economía naranja?

Autor: Juan Manuel Gacha

Disfruta nuestro contenido en redes sociales

 

Tags:

Deja una respuesta